sábado, 27 de junio de 2015

¡Buenos días, princesa! [El club de los Incomprendidos #1] -Blue Jeans-



¡Buenos días, princesa!

Autor: Blue Jeans
Editorial: Planeta
Trilogía + 1: #1 ¡Buenos días, princesa! #2 No sonrías que me enamoro #3 ¿Puedo soñar contigo? #4 Tengo un secreto: El diario de Meri
Publicación: 2014
Precio: 19'95 €

Han pasado algo más de dos años en la vida de los chicos que forman“el club de los incomprendidos”. Las cosas han cambiado desde que uno tras otro se fueron encontrando en el camino. Nuevos problemas, secretos, amores, celos... Sin embargo, hasta el momento, su amistad ha podido con todo y con todos.Raúl, se ha convertido e n un atractivo joven y en un líder nato; Valeria, derrocha simpatía por donde pisa, aunque no ha vencido del todo a su timidez; Eli, es la que más se ha transformado de todos y se los lleva de calle; María, vigila y sueña tras sus gafas de pasta de color azul; Bruno, no consigue olvidar lo que siente y en lo más profundo de su corazón espera ser correspondido; y Ester, es la nuera que toda madre querría tener aunque no es tan inocente como todos piensan.Son seis chicos que sienten, sufren, aman, creen, ríen, evolucionan... como otros chicos de su edad. Pero los seis son especiales. Al menos, para el resto del grupo.


Hace mucho tiempo os pregunté vuestra opinión sobre esta saga y en general, aquellos que habías probado con ella estabais encantados y me la recomendabais. Hace cosa de una semana me enteré de que Blue Jeans vendría a firmar libros a León en su gira “Blue on the road” y me dispuse a aprovechar el tirón lector que tengo para probar suerte, y la verdad es que me he llevado una sorpresa muy agradable.
Cada uno de los componentes tiene su historia dentro de la novela, son seis jóvenes unidos por no encajar del todo en el mundo que les rodea. Valeria está enamorada desde hace tiempo, Bruno lleva su amor en secreto, clavado por dentro, Meri está a disgusto con su cuerpo y se menosprecia, Ester está hecha un lío, metida en una montaña rusa de sentimientos, Raúl no acaba de tener las cosas claras y Eli se siente perdida en la vida. Son jóvenes y viven la vida que toca vivir a su edad, con más o menos inconvenientes.
La novela está dividida en capítulos, los cuales se dividen a su vez dentro de cada día de la semana. Durante la lectura acompañamos a los Incomprendidos desde un sábado a un martes, en los que se suceden un montón de situaciones.
Cada uno de los personajes están maravillosamente creados, es algo que me ha fascinado porque me parecían totalmente reales. Creo que es de admirar la manera que tiene este autor de captar esos sentimientos extremistas de los jóvenes adolescentes y cómo logra retratar un poco de nuestro yo de dieciséis años. Y es que el libro es eso, un vaivén de sentimientos en el que estás arriba del todo y de pronto caes y se te encoge el estómago.
Sí que es verdad que he notado un par de cosas que no me han gustado y que quiero destacar. En primer lugar, creo que se abusa un poco de la frase corta. Es algo que me llama la atención y que yo me recrimino a mí misma cuando escribo porque también tiendo a hacerlo y creo que eso provoca que la lectura resulte en un ritmo “renqueante”. Otra cosa que me hace querer dejar el libro y dedicarme a ser una adorable pastorcilla llamada Meri es que cada vez que Eli abre la boca, suelta un “nena”. No he podido, puedo, ni podré con esta expresión nunca en la vida. Pero esto, probablemente, sea algo personal y la mayoría de vosotros no estéis de acuerdo. Tenía que decirlo igualmente, lo siento.
Por otro lado, la manera de finalizar cada capítulo me parece perfecta porque creo que no ha habido uno en el libro que no me haya dejado con ganas de leer más, y supongo que esta es la razón para que, en plenos exámenes, me haya leído el libro en cuatro días.
Al principio, confieso que pensaba que ya lo sabía todo sobre la historia, que sería una de esas novelas que sabes desde el primer momento cómo van a acabar, pero me he encontrado con un montón de giros inesperados durante la lectura que provocan más ganas aun de continuar leyendo.
No es que sea el libro más original del mundo, porque al fin y al cabo es la historia de unos adolescentes tan normales como lo fui yo en su día, pero sí que es una novela entretenida, ligera a pesar de esas más de quinientas páginas y muy, muy romántica. Y es que no puede ser de otra manera, porque ¿qué somos a los dieciséis más que un revoltijo de sentimientos? Además, el final es como para morirse. Ahí lo dejo.

En definitiva, ¡Buenos días, princesa! cumple con todo lo que promete. Es una novela con una trama sencilla y sin grandes pretensiones, unos personajes con los que fácilmente te sentirás identificado y un montón de situaciones entre la comedia, el drama y el romance que harán que te unas al fenómeno Blue Jeans.


domingo, 21 de junio de 2015

Cincuenta sombras de Grey -E.L.James-


Cincuenta sombras de Grey


Autora: E.L. James
Editorial: Grijalbo
Trilogía + 1: #1. Cincuenta sombras de Grey · #2. Cincuenta sombras más oscuras· #3. Cincuenta sombras liberadas· #4 Grey
Publicación: 2012
Precio: Demasiado para lo que es 17,90€


Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pa reja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.


Empecé a leer este libro porque algunas amigas querían ir a ver la película y dije: ¡venga, por qué no! ¡Es el momento de formarte tu propia opinión sobre ello! Ay, por favor. Qué bella la ignorancia.
Mucha, muchísima gente me dijo que estaba bien, que era una buena historia, y mira, no te digo que no (pero sí), que sea malo, porque yo siempre digo que no hay libros malos, si no lectores diferentes (ahora ya me lo planteo). Y no es que me haya decepcionado, porque iba con las expectativas bastante bajas y en fin, así mejor, pero he sentido que he perdido el tiempo.
Bueno, no voy a resumiros la trama porque la mayoría de vosotros ya la conoceréis, así que paso directamente a hablar de los personajes, que seguro que me da para un rato.
Ana, ay, Ana. En serio, señorita Steele, ¿por qué su creadora la odia tanto como para que sea usted así? Ana es tonta. Ya lo siento por ser tan tajante y decirlo así, pero es que no hay otra palabra (o al menos otra que suene mejor). Si habéis leído el libro sabréis a qué me refiero, y es que, de verdad, yo no puedo decir nada bueno de ella. Se pasa la vida llorando, lamentándose por todo, porque el señor Grey no es como ella quiere que sea, claro, pero aun así es tan sensual y maravilloso ese dios griego...Y cuando no está llorando amargamente nos cuenta lo que hace su diosa interior. Y, oh Dios mío, su diosa interior debe ser igual de tonta porque baila mezclando pasos de merengue con pasos de salsa, así a lo loco, y se queda tan tranquila, o se queda mirando a Ana con un gesto de reprobación o frunce el ceño. Cómo la odio...
Después está Christian Grey, tan atractivo y maravilloso que... No, espera. Atractivo vale, pero deja bastante que desear. Hala, ya lo he dicho, yo no quiero un Christian Grey en mi vida. Ni de coña, gracias. Es posesivo, increíblemente controlador, y sus niveles de acoso dan bastante miedo. A mi me viene mi chico y me dice: quédate donde estás, ahora voy, sin siquiera haberle dicho donde estoy y me entra un miedo que salgo corriendo mientras llamo a la policía. Ahora sí, si me tengo que quedar con un personaje sería con él porque su historia sí engancha, es misterioso y me daba curiosidad saber qué le ha ocurrido en la vida.
Los demás personajes, más o menos pasan sin pena ni gloria por la novela, Ana no hace caso de nadie, sigue sus sentimientos y se deja llevar al lado oscuro. Y lo cierto es que el lado oscuro es muy light, más de lo que me esperaba en este primer libro, ya que he visto a más de una persona escandalizada, y yo sigo sin saber por qué, si las escenas de sexo tampoco son para tanto…
En mi opinión, lo bueno que tiene E.L James es que ha sabido conectar con sus lectores, utiliza un lenguaje muy sencillo y eso es en este caso un chaleco salvavidas para la novela, ya que se lee rápido y no tarda en acabarse, a pesar de que es un libro más o menos grueso. Su sencillez, un protagonista terriblemente atractivo y con un lado oscuro y una campaña de marketing que te mueres, es lo que ha hecho que la novela haya sido tan bien acogida.

Os mentiría si os dijese que voy a intentar continuar con la trilogía  a ver si mejora, porque no lo voy a hacer. Quizá si sale la segunda película y me comen la cabeza para ir a verla, me anime, pero por el momento no, porque 50 sombras de Grey me ha parecido una novela floja, con una protagonista realmente absurda y sin personalidad y un argumento que brilla por su ausencia.


Dos cupcakes, que es lo que necesitarás comerte para endulzarte la vida tras leer este libro. 

domingo, 14 de junio de 2015

Will Grayson, Will Grayson -John Green/David Levithan-




Will Grayson, Will Grayson

Autor:John Green/David Levithan
Editorial: Nube de tinta
Autoconclusivo
Año de publicación (en España):2015
Precio: 14'95 €



Will Grayson tiene dos reglas en la vida: callar y no implicarse en nada. Sin embargo, su mejor amigo, Tiny Cooper, está decidido a buscarle novia y a montar su musical autobiográfico: Tiny Dancer . Muy cerca de él hay otro Will Grayson: un ch ico melancólico que no tiene nada bueno a lo que agarrarse. Lo único que hace que su vida merezca la pena es su relación online con Isaac, al que nunca ha visto en persona. Una fría noche de invierno, los dos Will Grayson se cruzarán en una esquina cualquiera de Chicago. Por suerte para ambos, Tiny está decidido a empujarlos hacia la felicidad, el amor y, por supuesto, el musical más fabuloso jamás representado en un instituto


La verdad es que tras haber leído El teorema Katherine, también de John Green, y haberme quedado indiferentemente indiferente, decidí leer esta novela sin las expectativas demasiado altas. Aunque, claro, es difícil, porque siempre queda esa vocecita interior diciendo: ¿y si te encuentras con algo de la misma calidad que Bajo la misma estrella? Y te entra ese hormigueo nervioso de emoción. Entonces comienzas leyendo el libro con ganas, prometiéndote a ti misma que será genial, que encabezará la lista de favoritos de este año, ¿por qué no?
Entonces sigues leyendo, y te das cuenta de que tiene unos personajes más o menos aceptables, un poco extremos, quizá, pero aceptables. Y que la historia no está mal. Y que el segundo Will Grayson está fatal, pero tiene un humor tan negro e irónico que te encanta. Y en unas horas, apenas te quedan cien páginas por leer. Y dices: ¡Dios, qué genial! Pero sigues leyendo, porque ya no puedes parar, y ves que la historia se te escapa irremediablemente, que es la una de la mañana y te entra un sueño incontrolable. Así que dejas de leer, pero cuando te despiertas coges el libro y sigues, y la historia continúa como si nunca hubieras dejado de leer y de pronto ves que el final no encaja, que te quedan apenas diez páginas y no ves que eso pueda solucionarse. Y, oh, Dios, está pasando otra vez. Y entonces el libro se acaba, y tú te quedas como diciendo: Bueno... ¿ya está?
Y sí, queridos lectores, más o menos esto es lo que he ido sintiendo a lo largo de la lectura. He acabado el libro y me he puesto a escribir la reseña porque necesitaba dejar por escrito lo que he ido pensando mientras leía.
En primer lugar, la historia no está nada mal, tiene una trama bien pensada y nos presenta algo original, desde luego, ya que yo nunca había leído una novela juvenil que tratase tan abiertamente el tema de la homosexualidad.
Por otra parte, los personajes son geniales. El primer Will Grayson me parece un poco bobalicón, para qué mentiros. Tiene dos reglas para su día a día, basadas en callarse y no dejar que nada le afecte. Y toda su vida se basa en ello. Y nada más. No quiere dramas, ni amores,  no tiene muchos amigos y pasa por la vida como puesto por el ayuntamiento.
El segundo Will Grayson es otro cantar. Me he enamorado irremediablemente de este personaje. De verdad, es maravilloso. Tiene un humor irónico que lo hace ser genial, no sabéis lo mucho que me he reído con frases como:
“Sí, quería decirte que me sale leche del tercer pezón y que mis nalgas amenazan con sindicarse. ¿Qué crees que debería hacer?”
Además, la narración de este personaje está escrita siempre en minúsculas, y eso es algo que al principio me molestó bastante, pero que luego he sabido interpretar como una forma de conocer mejor al personaje, saber cómo funciona por dentro. Y eso es lo que hace real al o.w.g (otro will grayson), que puedes llegar a sentir lo que siente. Es un personaje realmente completo.
Por otro lado está Tiny Cooper, el personaje (al menos para mi) estrella, ya que se nos plantea como si realmente él fuera el protagonista aunque las voces narrativas sean otras. Tiny es imprevisible, gay hasta más no poder y un personaje que, aunque a veces me pusiese nerviosa, ha sabido ganarse mi cariño, y por lo que he leído, el de la mayoría de lectores.
La verdad es que la novela se plantea como una gran historia de amor y, lo siento, queridos, pero no es así. El amor tiene cabida en la historia, por supuesto, pero no de la manera que yo esperaba. Si he de ponerle una etiqueta al libro, diría que trata sobre la amistad. La amistad como motor del mundo y de las personas.
Pero, claro, os he dicho que al final me ha dejado bastante fría, y así es. No sé deciros qué es lo malo de la novela, quizá mis no-altas expectativas que en realidad, inconscientemente sí eran altas. O quizá buscar el romance que esperaba. O quizá la actitud del primer Will Grayson. No lo sé, pero, aunque al final me haya quedado fría, sí que he disfrutado durante la lectura, y solo por resaltar algunas de las frases del segundo Will Grayson o del gay más gay de todos los tiempos, la recomiendo.
Eso sí, id sin expectativas, y mucho menos busquéis un romance al estilo de Bajo la misma estrella porque os decepcionará enormemente.





viernes, 12 de junio de 2015

Reflexiones de última hora

La verdad es que no os voy a poner excusas de mi desaparición, quizá sea porque el blog me quitaba tiempo, porque mi vida ahora ha sufrido un cambio radical o quizá porque el cielo es azul. O quizá porque estoy en una fase de mi vida un poco rara. No os voy a hablar de lo que ha pasado en este tiempo, que no es poco, sino de mi visión de la vida ahora mismo en relación a todo esto.
Llevo tiempo pensando que se me estaba yendo de las manos. Me acostaba por las noches pensando: otro día sin haber hecho una entrada... Quizá mañana. Pero, como en el poema de Lope de Vega “siempre mañana, y nunca mañanamos”. Y los libros no me parecían interesantes, y nada me llamaba la atención. Y empecé a leer El ocho, y Juego de tronos y el primer libro de la saga de Malus Darkblade, solo porque mi novio insistía en que me gustaría.  Y nada me llegaba, nada me enganchaba.
Fue entonces cuando empecé a plantearme que quizá mis estudios estaban interfiriendo en mis gustos literarios, que quizá estoy en una carrera que pide a gritos dejar de lado la literatura juvenil y que me acerca más a los clásicos. Pero me di cuenta de que esto no podía ser así cuando una especie de mupet de mi clase dijo que “qué triste estudiar filología y que tus libros favoritos sean los de Harry Potter” y yo defendí mis gustos con garras y dientes.
Luego pensé que este bajón podría tener una explicación médica. ¿Habéis oído eso de la depresión post-parto? Esas mujeres que después de tener al niño no pueden ni verlo. Bueno, pues a mi la depresión post-parto/creacióndeblog me vino dos años después de tener al pequeño Como libro por su estante. ¿Convincente? Pues no mucho, para qué engañarnos.
Y a día de hoy sigo sin saber qué me ha pasado, pero de pronto hoy me he levantado y he dicho: eh, ¿qué es eso que tengo por dentro? Y me he dado cuenta de que (oh, por favor, no vomitéis arcoiris) es ilusión. Que vuelvo a estar ilusionada con escribir, con contaros lo que se me pasa por la cabeza y compartir con vosotros, si es que aun me lee alguien, lo que me hacen sentir los libros.
Y, joder (perdonad la expresión, pero siempre he pensado que las palabras malsonantes le dan intensidad al asunto. Pongamos un ejemplo, si te dicen “te quiero” queda bonito, y dices “oh, qué majo” y viva la vida. Pero te dicen: te quiero, joder (que no “te quiero joder”, ojo) y es como más intenso), qué más dará si me gustan los libros de temática juvenil, o si me gusta la erótica, o la novela histórica, mientras me guste algo. Yo, que siempre he defendido que no hay libros malos, ni géneros malos, sino lectores diferentes. Yo, que miraba mis estanterías con adoración y estos últimos meses no encontraba nada atractivo en ellas. Y, joder, qué más da si tengo menos tiempo ahora que antes, si encuentro un hueco para contaros mis tonterías.
He necesitado meses para superar una crisis existencial que ni siquiera sabía que existía y a la que hoy por hoy no sé ponerle nombre. He necesitado leer Will Grayson, Will Grayson para darme cuenta de que cuando un libro te remueve algo, necesitas compartirlo con el mundo.
Así que, llegados a este punto, os diré una cosa: no voy a prometer que vengo para quedarme indefinidamente, ni que tengo más ganas que nunca en la vida, porque creo que cuando se hace una promesa se acrecenta el riesgo de incumplirla. Es como eso de “no abras la caja, eh, no la abras” y piensas: no pensaba hacerlo, ni siquiera sabía que existía la dichosa caja, pero ahora quiero abrirla.
Y, si has llegado hasta aquí leyendo, pues ¡olé tú! Gracias por no dejarme sola, por seguir ahí, que eso sí que lo digo de corazón.